¡TERREMOTO! 

 

Cuando el reloj marco las 3:34 de la madrugada del 27 de febrero del año 2010, era el comienzo de un nuevo día. En este fatídico día había en las ciudades un pacifico silencio, la mayoría de sus habitantes dormían profundamente.

 

De repente la tierra se alborotó batiéndose, casas y grandes edificios empiezan a balancearse. Con gritos desesperados los que dormían saltan de sus camas y corren a la calle. La agitación aumenta, la gente corre presa del pánico. Gritos desesperados se escuchan en la oscuridad de la mañana.

 

Un terremoto había ocurrido, siendo el epicentro en el Mar Chileno. En las regiones del Maule y Bío Bío, el terremoto alcanzo una intensidad de 9 grados en la escala de Mercalli, arrasando gran parte de las ciudades como Constitución, Concepción, Cobquecura, el puerto de Talcahuano y Talca, hubo mucha destrucción. En las regiones de La Araucanía, O’Higgins, Metropolitana, Rancagua, localidades rurales y la capital de Santiago, hubo también gran  destrucción.

 

Posterior al terremoto hubo un fuerte tsunami impactó las costas chilenas. El archipiélago de Juan Fernández, pese a no sentir el sismo, fue impactado por las marejadas que arrasaron con su único poblado, San Juan Bautista. 

 

Este sismo es considerado como el segundo más fuerte en la historia del país y uno de los seis más fuertes registrados por la humanidad. Hubieron escenas de mucho horror, voces desgarradoras de personas en medio de los escombros pidiendo auxilio para salvar sus vidas, algunas no fueron oídas o no hubo nadie quién les salvara.. Muchas personas mueren, muchas familias pierden sus hogares.

 

¡Qué trágico!   ¡Qué devastador!.  

 

Amigo: Esta tragedia fue muy fuerte y dolorosa y aun las personas aún recuerdan. Pero hay otra escena peor que vendrá y muchas personas no tienen idea de lo que les espera. Tú amigo que estás leyendo estas líneas ¡Te cuentas entre ellas!  ¡Todavía no tienes idea de lo que se espera en este mundo!

 

La Palabra de Dios dice en: Hebreos 9:27 "Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio". 

 

¿Tienes la vida eterna? ¿Tienes el perdón de tus pecados? ¿Ya eres salvo por Jesucristo, el Hijo de Dios, quien murió por nuestros pecados? Si no es así, entonces oye este mensaje:

 

¡Vendrá el momento en que ya no podrás ser escuchado! Esta si es una tragedia grande, como ahora el mundo azotado por catástrofes. ¡Sucederán todavía más terremotos en todo el mundo! La palabra profética lo predice. Los terremotos, según la Palabra de Dios dice en Mateo 24:7b, "... habrá pestes, y hambre, y terremotos en diferentes lugares" esto constituye una de las grandes señales de los postreros tiempos. También el profeta Isaías anunció un tremendo aumento de las catástrofes por terremotos en todo el mundo, "Temblará la tierra como un ebrio, y será removida como una choza; y se agravará sobre ella su pecado, y caerá, y nunca más se levantará" (Isaías. 24:20). Incontables seres humanos serán sepultados y gritarán por socorro ¡pero ya no serán escuchados! Este venidero drama mundial no pasa de ser una sombra de la espantosa realidad de la eterna perdición, acerca de la cual el Señor dice: " Por cuanto llamé, y no quisisteis oír,  extendí mi mano, y no hubo quien atendiese. Sino que desechasteis todo consejo mío.  Y mi reprensión no quisisteis. Proverbios 1:24 y 25.

 

Cuando viniere como una destrucción lo que teméis,  y vuestra calamidad llegare como un torbellino; cuando sobre vosotros viniere tribulación y angustia. Entonces me llamarán, y no responderé; me buscarán de mañana, y no me hallarán. Por cuanto aborrecieron la sabiduría, y no escogieron el temor de Jehová”. Proverbios  1:27, 28 y 29.    

 

Hoy amigo, es necesario que te arrepientas de tus pecados, La Palabra del Señor dice: “Os digo: No antes si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente". Lucas 13:3

 

Amigo mío, ¡la catástrofe de terremotos no sólo es una señal de los postreros tiempos sino también un insistente llamado que va dirigido a ti:

 

¡DIOS TE BUSCA!

¡DIOS TE AMA!

¡DIOS TE LLAMA!  

 

Tú eres un pecador perdido; ¿sientes en tu propio ser que es así?; ¿Tienes miedo a la muerte inevitable?. Si es así tienes toda la razón para tener miedo. Pero, debes saber que Dios puso a Su Hijo Jesucristo en tu lugar para morir en la cruz del Calvario. Allí “El quito todos tus pecados. Si ahora contestas Su llamado diciéndole “Heme aquí Señor”, Si ahora recibes el don de Dios inefable y maravilloso, Su Hijo Jesucristo, como tu Señor y Salvador personal, serás un hijo de Dios propiedad de Él según el Evangelio de San Juan 1:12. Entonces serás "nacido de Dios". Tendrás vida eterna y serás salvo para siempre. Entonces ya no entrarás en el juicio y después de esta vida terrenal te espera la infinita gloria celestial. 

 

¡No te pierdas esta oportunidad! porque la Biblia dice: "El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida" (1 Juan 5:12). Tan pronto como recibes Su oferta, aceptando al Hijo de Dios en humillación y arrepentimiento, el Señor te dice lo contrario de lo que acabamos de leer anteriormente en Proverbios 1:24,25 y 27,28 y 29. Te dice lo que está escrito en la Biblia "Entonces invocarás, y te oirá Jehová; clamarás, y dirá El: “Heme aquí". Isaías 58:9.

Preciosa semilla